Una sensación difícil de explicar. De esas que te comen por dentro, que te dan dolor de cabeza y que no te dejan ni pensar en lo que quieres. De las que te despiertan por la noche y no te dejan conciliar el sueño. De las que ocupan tu cabeza en todos los momentos del día y no te dejan hacer otra cosa que pensar y pensar. Y hay un momento en el que te hartas, que no puedes seguir así. Que, una sensación solamente es algo que sentimos por dentro, hasta que duele. Ahí se combierte en algo más. Y lo que me pasó amí es peor. Esque descubrí que esa sensación que me dolía tanto era que estaba enamorado. Nunca antes la había sentido. Y ahora no me dejaba respirar. Yo creía que eso era algo bonito. En plan pelicula. No estar todo el puto día comiendose la cabeza por esa persona por la que acabas de descubir que vives. ¿De donde se sacan las peliculas esas escenas?¿De cuentos de hadas?
Anda, deja de ver princesas en su balcon y lee un periodico. Y enterate de que hay gente que se MATA por amor. Que se quitan la vida. Que les duele tanto esa sensación,que acaban con ella de la forma mas fácil. Y todos hemos pensado hacerlo en un momento de nuestras vidas. Pero no es tan fácil. No merece la pena dejarlo absolutamente TODO por una persona que nisiquiera sabe que existes o que solamente te considera como un "buen amigo".
A veces, es mejor olvidarse de todo. Encerrarse en una habitación. Y desahogarse. Y cuando ya te has desahogado, salir de la habitación, y con un par de cojones: mandarlo todo a la mierda, y reconocer que has caido bajo, o que te has enamorado, que, al fin y al cabo,viene siendo EXACTAMENTE LO MISMO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario